lunes, 4 de abril de 2011

El frente y sus "joditas" para Tinelli

El sistema permitió inscribirse en materias que no se pueden cursar, horarios erróneos, aulas equívocas. Muchos pensarán que la desorganización que reinó durante los primeros días del cuatrimestre se debió a que el Frente se caga en los estudiantes. Este post demostrará que no es tan así. Que en realidad, si bien se cagan en nosotros, lo hacen de una forma obscena, desvergonzada, vulgar.
Estas divagaciones podrían haber comenzado un día cualquiera de la semana. Supongamos, un jueves. Un joven llegó a la UNLZ, recibe de parte de militantes del Frente el tradicional papelito que indica las materias y las aulas donde se cursan. Busca su materia, se dirige al aula ahora llamada "Ricardo Fort". Vacía. Vacía como ese personaje. Raro, porque ya son las 14 pasadas y las clases deberían haber empezado.
-Bien,- pensó el muchacho- quizás esté el teórico primero.- Con esa vaga ilusión se dirigió al aula "c" (a secas, pobres aulas que no fueron bautizadas). Allí reinaba el extraño e incómodo silencio que se apodera de los salones vacíos. Salones que normalmente vibran con risas tornasoladas, alumnas con voces de flauta, alumnos con voces de fagots, fibrones que chirrian como violines y rasguidos de lapiceras. Y por sobre todos, la voz de tenor del profesor o la voz de soprano de la profesora. Una verdadera orquesta.
Confundido, el estudiante volvió hacia el aula "Ricardo Fort", igual de vacía que antes. Antes de que decidiera que hacer, una alumna que estaba sentada frente al aula le explicó:
-El horario de la materia es de 16 a 20.- Frente a esto, el estudiante sintió muchas cosas. Enojo, ante todo. Faltaban dos horas para las 16. Había elegido el horario de 14 a 18 no por capricho, sino porque le permitía realizar una actividad extracurricular.
-Hijos de puta- Masculló indignado.
La muchacha estaba resignada. El alumno pensó que la situación de ella era peor. Vivía en la ciudad de Chachón, en el partido De la lora. Eran muchas horas de viaje.
El interrogante ¿Por qué, si a la hora de inscribirse el horario decía una cosa, a la hora de cursar es otro?
Desde Todos por Sociales contestaron.
-Fue una jodita para Tinelli que les hicimos a los estudiantes, divertido ¿No?
Queda claro. No sólo se cagan en nosotros. Sino que además no se molestan en ocultarlo, lo hacen vulgarmente, como aquel criminal que se siente impune, con la certeza de que nada pasará... Pero, ¿Nada pasará?

martes, 15 de marzo de 2011

Masiva convocatoria por facebook alentando el suicidio por las inscripciones

Una sorpresiva -o no tanto- ola de tentativas de suicidio sacudió a la comunidad unlziana entre el miércoles y el lunes pasado, fecha en que se realizaron las inscripciones a materias para el primer cuatrimestre. La razón, según expertos meteorólogos del ERU, se debería "al súbito cambio de correlatividades del nuevo plan de estudios sumado a la modificación de los nombres de las materias y a la información que brindó a último momento el Centro de estudiantes. Todo esto, al momento de inscribirse trajo una horrorosa confusión psíquica que les causó angustia y un terrible malestar a los alumnos". Algunos estudiantes que no estaban enterados de la modificación del plan quedaron atónitos cuando se encontraron, a pocos días de comenzar el cuatrimestre, con un cambio semejante.

Convocatoria

Uno de los alumnos que nada sabía sobre el plan nuevo fue quién alentó la idea de quitarse la vida. El joven Jorge Mier de Cilla creó un evento en facebook el viernes, titulado "Me quiero matar e irme", en honor a la célebre frase del gran Jaime Plager. En pocos minutos, centenares de alumnos confirmaron asistencia al evento y dejaron sus comentarios. Los hackers expertos del ERU, que saben como utilizar el Paint, fueron quiénes recopilaron los siguientes mensajes de algunos de los asistentes al evento.

Ricardito Hot de Lanús
¡Yo también me quiero matar e irme, además! Un sólo final me quedó pendiente, antes no me trababa casi ninguna materia. Ahora no me deja inscribirme a casi ninguna. ¡Hijoputés semejante...!

Clarita la gauchita

¡Esto es genial! Me quedan tres materias para recibirme. Las 3 están los viernes a la mañana. O aprendo a hacer meiosis o me pego un corchazo. Me sumo a la convocatoria.

Juan Marcos Colguetti
¿Cambió de plan de estudios? ¿Cómo?¿Cómo nadie me avisó? ¡Recién me entero! ¡Diooooos! ¡No entiendo nada! Ni lo dudo: me prendo a la convocatoria.

Lorenzo Hez
Pero que pedazos de hijos de pu(...palabra censurada), ¿Cómo mie(...palabra censurada) van hacer este cambio poron(...palabra censurada) y no van a avisar una cho(...palabra censurada). ¡Me voy a acordar de las viejas y hasta las bisabuelas del Frente por el resto de su vida! P(...palabra censurada), come (...palabra censurada), la re c(...palabra censurada), (...palabra censurada), y también (...palabra censurada).

Cruce de culpabilidades

Muchos culpan al Centro de Estudiantes por no difundir la información antes de la finalización del segundo cuatrimestre del año pasado y terminar los detalles del plan a último momento, lo que hizo que los alumnos se enterarán de qué materias podrían cursar recién durante las inscripciones. Sin embargo, las autoridades de la facultad de Sociales sostienen que si hubiesen "informado antes, los pibes se habrían vuelto locos, atemorizado, confundido. Capaz se les daba por prender fuego la facultad, protestar o preguntar demasiado". En este sentido, aseguran que fue mejor que "la información trascendiera los últimos días del segundo cuatrimestre de 2010, así las inquietudes y broncas de los alumnos ya estarían aplacadas para el 2011".
"Aquí no hay nada extraño ¿Desde cuándo tenemos que avisarle al alumnado las decisiones importantes que tomamos? Para eso es el Centro de Estudiantes, para decidir. Este plan es absolutamente beneficioso para los pibes, no necesitan saber más que eso", declaró una importante fuente de Todos por Sociales.
Pese a esto, no todos están de acuerdo con la postura del Centro. Un grupo de agoreros Plagerianos apocalípticos auguran que "esto es el principio del fin, Plager se fue y a esta facultad no le espera sino decadencia". Según esta tesitura, Jaime era quién con su sola presencia lograba que las cosas no se desbordaran. Su mensaje es algo exagerado. "¡Vamos a morir todos", aseguran.


Intentos fallidos

Por suerte, las tentativas de suicidio no se concretaron. Muchos utilizaron técnicas poco convencionales como tratar de cortarse las venas con una cuchara, someterse a sesiones intensas de programas idiotizantes como "Soñando por bailar" o mezclar Vodka y Speed.
"Esto se podría haber evitado si hubiesen brindado la información en tiempo y forma", afirmó Juan Marcos Colguetti, que se recupera en el Hospital Gandulfo luego de una prolongada exposición a programas de Tinelli.
Por su parte, la incertidumbre continúa en muchos alumnos, los interrogantes se multiplican y el cuatrimestre ya empieza.
Desde el ERU contactamos a un viejo sabio que nos comentó con ironía: "Para estar en una facultad de Ciencias Sociales, tienen serios problemas de comunicación".





sábado, 5 de febrero de 2011

Plager: Revolución y Porvenir (Parte II)

Ya vimos un primer esbozo sobre las ideas plagerianas. Recordamos, nuevamente, que se trata de una interpretación, de un intento suprahumano de otorgarle un sentido al pensamiento de Jaime. Pues bien: nos quedamos en que lo primordial es modificar la cultura del capitalismo. En esta segunda parte veremos cuál es la metodología. Cómo se piensa perfeccionar un modelo que, suponemos, será eternamente imperfecto: cuanto menos, se trata de mejorar el statu quo.

(Jaime Plager se dirige al filomóvil. Es su último día en la UNLZ. Una ayudante del ERU, y el propio Ejército Revolucionario, se acercan al filósofo para agradecer por los servicios prestados. Mucho respeto y cariño, hasta que a uno de los jóvenes se le ocurre hablar de revolución. Los semblantes de los presentes se vuelven serios, y el filósofo, preocupado, alecciona a los párvulos con martillazos nietzschaenos para ponerlos en vereda)

(Supongamos que los chicos se llamen Pucho, Elocuente Aurum y Sophrosine. La señorita se podría llamar "La Juana"... buen nombre para una revolucionaria)

Sophrosine: No se preocupe Jaime, déjelo en nuestras manos. Nosotros vamos a acabar con la burocracia, con el mundo de las apariencias, del egoísmo y de la aristocracia.
La Juana (muy excitada): ¡Ay ay ay ay, qué risa que me da, se nos va Plager, qué quilombo se va a armar!
Pucho: ¡La rabia nunca murió cuando mataron al perro!
Elocuente Aurum (para no quedarse atrás): ¡Dame de esa espuma, contagia valor! ¡Yo soy como el viento, no se ve... se mete adentro y da batalla!
Plager (enfático, pero con el corazón tranquilo): ¿Y vos vas a ser periodista, loco? Escuchá, carajo. Anotá. Leé un libro. Ustedes mucha consigna, mucho bombo, mucha política barata y ninguna lectura. Con lo que acaban de decir, con solo eso, habría que colgarlos de los genitales.
Sophrosine (tartamudeando, atónito): Pe...pe...pero...
Pucho: ¡Clemencia!
Plager: Sus palabras no son del mañana. Sus palabras son propias de un sofista. De jóvenes hormonalmente agitados por su propia condición. Si les tengo clemencia es porque todavía creo que pueden ejercer la tarea de pensar con criterio.
Elocuente Aurum: ¿No es esto que tenemos, acaso, la conciencia "para sí"?

(Plager, acuciado por el entusiasmo de los estudiantes, ordenó "sofistas, al filomóvil", refiriéndose a sus colegas de trabajo, y enfiló hacia el Templo C, seguido del ERU y La Juana, quien seguía cantando y tocando el bombo)
Pausa.


El ERU y La Juana son muy pasionales. Demasiado. Claro que, para iniciar un cambio, para plasmar un ideal, es necesaria la pasión. Pero tiene que estar acompañada por la razón. Esto Plager lo sabe perfectamente: sabe que, aun con buena intención, pueden producirse perjuicios indeseados. Sabe de la importancia del concepto. ¿De dónde creen que aprendió Sócrates, que lo único que sabe es que no sabe nada? Acertaron: de Plager. Pero... ¿Cuál es el error conceptual de estos muchachos?

(Están todos reunidos en el Templo C. Plager se sienta en su trono y saca de su bolsillo izquierdo un imponente fibrón. Los jóvenes están sentados detrás de los pupitres, cual alumnos aplicados)
Play.


Plager (con el énfasis habitual y hablando en singular, como es su costumbre): No me mirés con esa cara de asombro. Anotá, carajo. Después te olvidás y no tenés a dónde recurrir. A ver: ustedes dicen que quieren hacer la revolución. Primero, no tienen ni idea si lo que quieren es la humanización del capital o instalar el socialismo. Segundo: ¿cómo lo piensan hacer? Tercero: ¿quién se beneficia con esto? Cuarto y fundamental: ¿Quién delegó en ustedes el cambio cultural? Más aún: ¿Quiénes son ustedes para llevarlo a cabo?
(Un ruidoso silencio se prolongó por unos cuantos segundos. Sólo el tragar saliva de los jóvenes podía ser escuchado por un oído atento).
Plager (avasallando a los jóvenes al ver su cara de terror): Jajaja ¿Y vos vas a ser periodista, loco? ¿Porque leíste 2 libros de intelectuales de izquierda creés que sos el Che Guevara?
Sophrosine (con la valentía que lo caracteriza y con mucha entereza): ¿Qué ocurre con el Che Guevara? Nosotros tenemos un ideal y lo queremos llevar a cabo. Es sólo eso. Es lo que nos motivó usted (aquí Plager lo miró con enfado tal que, de no ser medido, lo hubiera prendido fuego). Nosotros creemos que la revolución proveerá el bienestar general.
Plager (destapando su fibrón y haciendo anotaciones en el pizarrón. Se leen: "Che Guevara / Teoría del foco insurreccional / Vanguardia / Justicia popular): A vos, sofista, te voy a explicar qué ocurre con el Che Guevara. Este muchacho operaba según la teoría del foco insurreccional y de vanguardia ¿Qué explica esta teoría? Dice que es una vanguardia, que son los hombres más brillantes del pueblo, los que llevan adelante la revolución, los que se encargan de guiarlos y representarlos en la lucha ideológica. Guevara creía que la Historia estaba a favor de su causa, como tantos otros ¿Qué sucedió luego? Los propios campesinos de Bolivia lo delataron. Y allí culminó su vida. Fracasó en todos sus emprendimientos. No quiero ofender a ningún guevarista, no sé si alguno de ustedes lo es. Yo también admiro sus cojones y su voluntad sobrehumana. Pero sepan esto: no comparto la teoría del foco. Nadie delegó en ustedes el cambio.
La Juana (desubicada, intentando expresar una idea que murió a medio camino): ¡Borombombón, borombombón...!
Pucho: Ahora comprendo un poco más lo que dice. Sin embargo, ¿usted pretende que nos quedemos de brazos cruzados? ¿Que no luchemos por nuestros ideales? Eso no me queda claro.

Pausa.

Reiteramos hasta el cansancio: estos escritos son sólo una hermenéutica de una pequeña parte de la filosofía Plageriana, si así se la puede llamar, porque no tocamos asuntos centrales como el ser, el ente, etcétera. Los diálogos tampoco se produjeron, sino que forman parte de dicha hermenéutica: suponemos que se pudieron haber producido.
Pues bien, hasta aquí, la revolución se diluyó como agua entre las manos. ¿Qué les dirá Jaime a los muchachos? ¿Tendrá, acaso, algún método alternativo que no sea la vanguardia? ¿Les dirá que se resignen?
Esto lo sabremos en la tercera edición.

Comentá, maestro